Una cuestión a resolver en las empresas que manejan archivos confidenciales suele ser la permisión (o no) de utilización de dispositivos de almacenamiento externos. Aunque en momentos puntuales como la recuperación tras un incidente suelen ser de gran ayuda, los dispositivos externos podrían crean interconexiones no visibles a simple vista por el administrador de red. A estas redes ocultas se les denomina hidden networks y pueden ayudar a cibercriminales a realizar saltos horizontales (e incluso verticales) entre diferentes segmentos dentro de la red interna.
